visita terra.com.mx

Finanzas Especializadas

RSS
Comentarios
0
Comentar
Fechar X

* campos obligatorios

  1. Este campo será exhibido junto a su comentário.

  2. AVISO: Los comentarios son de responsabilidad de sus autores y no representan la opinión de Terra. Está prohibido incluir comentarios que violen a la ley; la moral y las buenas costumbres o a los derechos de terceros. Terra podrá retirar, sin necesidad de notificar previamente al usuario, comentarios que no respeten los criterios impuestos en este aviso o que no TENGAN relación con el tema de la materia objeto del comentario.

Comentar

Por  Manuel Galván

 

En fechas recientes se ha creado una gran incertidumbre en los mercados locales ante las acciones y declaraciones de funcionarios de las tres grandes calificadoras de riesgo crediticio en el sentido de una posible baja en la calificación soberana de México. Si bien Fitch Ratings (FR) fue la primera al degradar su perspectiva de “estable” a “negativa” desde el año pasado, los temores de los inversionistas renacieron y cobraron fuerza a partir del pasado mayo cuando Standard & Poor’s (S&P) tomó la misma medida. Aunque Moody’s Investor Services aún no ha hecho un anuncio oficial, funcionarios de la firma también han hecho declaraciones que sugieren la posibilidad de una eventual baja en la calificación. Por otra parte también es importante señalar que las tres empresas calificadoras han mencionado que a pesar de la posibilidad de dichas acciones, por el momento no está en peligro el estatus de grado de inversión.

 

Hay que recordar que una entidad, en este caso el gobierno mexicano, obtiene el estatus de grado de inversión al lograr que su calificación suba de BB+ a BBB-. Este es el escalón más importante de toda la escala pues permite que sus obligaciones, de deuda o de capital, formen parte de un gran número de portafolios de inversión globales cuyo mandato les exige dicha característica para cualquier activo en el que quieran invertir. Por eso es que se crea un gran revuelo cada vez que se pone en duda la capacidad de algún emisor de mantener el grado de inversión.

 

El principal argumento de las calificadoras para disminuir la perspectiva de calificación es que México no ha hecho las reformas necesarias para darle viabilidad de largo plazo a las finazas públicas. Particularmente les preocupa la elevada dependencia de los ingresos del gobierno de una sola variable que históricamente ha exhibido una gran volatilidad: el precio del petróleo. En 2008 el 37% de los ingresos tributarios estuvieron relacionados de una u otra manera con dicha variable. Por otra parte, la caída en la recaudación de impuestos producto de la severa contracción en la actividad económica ha venido a aumentar las presiones sobre las finanzas públicas, mismas que tendrán que apalancarse de manera adicional para poder cumplir con el presupuesto aprobado.

 

Así, la función de reacción de las calificadoras es bastante clara: si en el corto plazo no se logra corregir esta carencia, entonces vendrá el recorte en la calificación. Para nadie es un secreto que la única manera de lograr finanzas públicas sanas en el largo plazo es una reconfiguración del sistema tributario hacia uno que incluya un IVA generalizado.

 

Ante esta perspectiva, la respuesta a la pregunta de si está realmente en riesgo la calificación BBB+ de México, la respuesta es afirmativa. Para como se ven las cosas, pensamos que el escenario base para las decisiones de inversión debe descontar que al menos dos de las calificadoras mencionadas anteriormente bajan en un escaño la calificación soberna de México antes de que termine el año.

 

Esto debido a la escasa probabilidad que el nuevo Congreso apruebe una reforma fiscal significativa en su primer período ordinario de sesiones, el cual dará inicio el próximo 1º de septiembre y deberá concluir a más tardar el 15 de diciembre. Si la evolución de los precios del petróleo concuerda con las cifras actuales del mercado de futuros es muy probable que el precio de la mezcla mexicana de petróleo de exportación se sitúe durante 2010 cómodamente por encima del nivel de 70 dólares por barril que se necesitarán para evitar presiones importantes sobre las finanzas públicas. Por ello pensamos que únicamente estaría justificada una baja de un solo escalón, de BBB+ a BBB en el caso de S&P’s y Fitch. De alguna manera los mercados ya han descontado estas acciones; ello explica parte de la reciente volatilidad del peso, la debilidad de la bolsa de valores y sobre todo la incapacidad de los rendimientos de largo plazo para reflejar los 350 puntos base de relajamiento monetario acumulado en este año.

¿Usted que opina al respecto, considera que bajará México uno o dos escalones, o inclusive que puede perder el grado de inversión?

 

Elaborado por la empresa de consultoría MetAnálisis, S.A. de C.V.

www.metanalisis.com

0

Comentarios

Comentar

Otro blog blog.terra.com.mx más