Finanzas públicas, situación grave pero no es inevitable una crisis
Por Manuel Galván
Hace algunos días la Secretaría de Hacienda a través de su titular, Agustín Carstens, hizo una serie de anuncios con relación al presupuesto de este año y el siguiente que prendieron focos rojos en diversos sectores, afectando particularmente al mercado local de deuda que no ha podido beneficiarse de la baja en los costos de fondeo y la inflación.
El problema, un boquete de nada menos que 480,100 MP en los ingresos del gobierno con relación al presupuesto 2009, equivalentes a un 17% menos, producto de menores ingresos tanto por menor producción y precios del petróleo, y de menor recaudación por el desplome en la actividad económica. Afortunadamente este año el gobierno contará con un importante flujo de ingresos no presupuestarios producto de coberturas petroleras, remanente de operación de Banxico, fondos petroleros y otros por 336,000 MP. Esto, junto con una reducción inercial en el gasto no programable (por menor actividad económica) permitirá que el recorte real al gasto sea de únicamente 85,000 MP según la SHCP, apenas un 2.8% del gasto aprobado. Con ello, el déficit fiscal del año quedará alrededor de 2.4%, en lugar del 1.8% contemplado originalmente, una cifra bastante manejable.
Pero el verdadero problema se presenta para los siguientes años cuando los ingresos del gobierno seguirán siendo menores a los de 2008 y no contará con los ingresos no presupuestarios que lo salvaron este año. La intención de este artículo es presentar un escenario que permita aquilatar la magnitud del problema, así como presentar algunas opciones posibilidades de resolverlo.
La preocupación de los mercados radica en que, luego de los resultados de la pasada elección, nadie en su sano juicio puede apostar por que los legisladores aprobarán una reforma fiscal que resuelva de fondo el problema fiscal (eliminar todas las exenciones y regímenes especiales en IVA, ISR/IETU entre otras medidas), por lo que la única opción parece ser un mayor endeudamiento que a larga resultaría insostenible y llevaría a una nueva crisis fiscal. Como se aprecia en la primera tabla, en un escenario inercial, sin reformas fiscales y en que el gasto público aumenta en la misma proporción que el PIB, estaríamos en presencia de déficit fiscales del orden de 5.0% en los próximos años. De ser así, la perspectiva sería de que en una década, estaríamos pasando de una deuda pública de 40% del PIB actualmente, a casi 100%. Sin embargo, la crisis fiscal llegaría mucho antes, pues la sola perspectiva de una trayectoria no sostenible eliminaría la posibilidad de que el gobierno refinanciara su deuda sin un programa de shock. Como se puede ver la situación es realmente grave, sin embargo, los cierto es que hay muchas variables de ajuste que pueden estabilizar la situación, incluso sin una reforma fiscal de fondo.
Si no es con reforma fiscal ni deuda, evidentemente estamos hablando de una reducción en el gasto. Si bien una reducción nominal en el mismo también es políticamente impensable, bastaría con que los legisladores se decidieran a mantener el mismo nivel de gasto en términos reales para que las cosas mejoren notablemente. Como se puede ver en el segundo cuadro, si el gasto sólo aumenta el equivalente a la inflación, el déficit público sería de 4.0% en 2010 y de 3.0% en 2011, una trayectoria no óptima pero que no lleva a una situación de desequilibrio en el largo plazo. Se podría incluso ir más allá; si con la justificación de una situación extraordinaria y la ausencia de de reforma fiscal, se llegara a congelar el gasto nominal durante 2010, el déficit del próximo año podría ser de 3.2% y de 2.2% en 2011, como se ve en el tercer cuadro.
A fin de cuentas estos son simples escenarios y constituyen una simplificación al extremo (el escenario macro se presenta en el primer cuadro), por lo que al final seguramente veremos una situación intermedia. Sin embargo, la intención de este artículo es mostrar que, a pesar de lo grave de la situación, hay posibilidades muy reales de hacer ajustes que eviten una nueva crisis fiscal y económica. Así, sin duda los mercados deben estar atentos al tema, pero también deben de considerar que de ninguna manera es inevitable que el gobierno caiga en una espiral de endeudamiento insostenible.
Elaborado por la Consultoría MetAnálisis, S.A. de C.V.
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Tenemos las evidencias, sabemos quien ocasiona las crisis economicas, las enfermedades, las muertes, las guerras. Todo es un ritual y es segudo por una agenda global.
Las grandes empresas esconden a grupos que controlan al mundo, nunco un gobierno se va a preocupar por la gente porque no los gobiernan sino que los controlan , controlan a la humanidad.
Ahora la agenda busca que salga a luz publica los extraterrestres, que no son mas que demonios que han estado con nosotros desde tiempos remotos, y tratan de destruir a la humanidad. Esto es parte de la agenda para un Nuevo Orden Mundial.
Y EL PRESTAMO QUE LES DIO EL BANCO MUNDIAL AL PAIS A PRINCIPIOS DE AÑO SI NO MAL RECUERDO DE MAS DE CUARENTA MIL MILLONES DE DOLARES PRECISAMENTE PARA PREVEER SITUACIONES DIFICILES, DONDE QUEDARON O PARA Q LOS VAN A OCUPAR?
Estoy 100% de acuerdo con el comentario de el NWO el nuevo orden mundial viene